La memoria de un paisaje

Memoria es mi palabra favorita. La tuya será otra, posiblemente. Libertad, un vocablo en alza estos días, podría ocupar el lugar más alto del podio. A mi no me gusta, quizás al ver cómo muchos la usan como bomba de racimo. En general con memoria noto lo contrario: las gentes que la usan tienen un porte sombrío, cansado. Miran al cielo a menudo. Y yo, aún joven, veo como mis recuerdos se me escapan. Y también miro al cielo apesadumbrado.

Es por eso que escribo, quizás. Para mantener visible lo que pronto desaparecerá. Es por eso que me gusta volver al pasado de la única forma que puedo: volviendo al paisaje. El paisaje es lo inamovible, el tren que siempre vuelve.

Por eso me lleno de dolor cuando veo que, al escribir, las descripciones pasan deprisa. Más deprisa de lo que quisiera. De todas maneras, es obligación del lector el de poner sus colores a mis palabras. Las mías son mías, e importan a poca gente. Las de ellos, además, tienen más color que el blanco de la nieve de mi infancia. La nieve del norte de León. La que comparto memoria con Julio Llamazares, mi escritor favorito. Os dejo con él. Y con un paisaje compartido.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/esta-es-mi-tierra/esta-tierra-leon-memoria-nieve/671180/

Os saluda,
Alberto.