domingo, 17 de noviembre de 2013

Mi #FFF

Empiezo por el final. Eran cerca de las ocho, en la agonía de la tarde, cuando hablé con los organizadores del evento (Carmen, Sergio y Abel), a cada uno por separado. Y a todos les dije lo mismo: Madrid quiere eventos como este. Esforzaros en ir sacando, año a año, el FFF y el éxito vendrá solo. Porque Madrid quiere eventos como este.

Horas antes llegué a Fuenlabrada, junto a Sergio Moreno (http://elclubdelosinsomnes.blogspot.com.es/) y nuestras respectivas. Queríamos aprovechas el día. Yo tenía mucho miedo, ya que llevaba una semana malo y venía bajo mínimos al Festival (como muchos asistentes, como pude comprobar). Pero allí estábamos. Tras saludas al editor me senté a la primera charla, en la que Fernando Trujillo, Abel Murillo y otros que desconocía hablaban de la autopublicación. ¿Cuándo alguien te dice lo bueno que es un libro, tú le respondes a qué huele? Interesante y polémica.

La segunda parada era más complicada: ¿Jesús Cañadas o Somoza, Aguilera, Marín y Negrete? Bajé a escuchar al bueno de Cañadas (al que le compré el libro pero que no vi para que me lo firmara), y nos contó sus aventuras por la tierra de Lovecraft. Muy suyo, como siempre. Pronto te veo entre tus páginas (ir a Alemania me sale peor).



Como terminó pronto, subí a la sala principal a ver a esos cuatro amigos hablar de sus cosas. La reflexión que trascendió al encuentro era el posible declive de las ventas de la ciencia ficción.


Mi siguiente paso fue escuchar al Rey Trasgo y sus secuaces. Se les veía orgullosos de sus trabajos. Y parece que no es para menos. Debido a mi fobia a lo inacabado, esperaré a los cinco libros para el disfrute (aunque ya leí el primero y no sé yo si la impaciencia podrá conmigo).


Luego vino la comida, en la que más de 170 personas hablamos y comentamos todo lo que estaba ocurriendo, que no era poco. Pude hacerlo con Somoza, la gente de Kelonia, Hello Friki o Alfonso Zamora. He aquí los culpables. Aplausos y Heavy Metal, como debe ser.


Ya por la tarde esperamos a que viniera Loureiro. Yo disfruté mucho con sus dos primeras novelas, y la cuarta está en casa. Según lo que dijo, sus anécdotas y casualidades, su pasajero tiene pinta de tener mucha magia dentro. No dudé en ir después a ver a Sofía Rhei, a escuchar su clase sobre creación de mundos. Más maestra que muchos de nosotros. Su sonrisa cautiva. Cómo lo hará.




Luego vino nuestra charla, la de autores de Nowe. Siempre es un gusto escucharos, compañeros. Veamos qué nos depara el futuro. Que me quiten lo bailao, digo yo.


Tenéis muchas más fotos de nuestro evento en el Álbum de José Luis (pinchar para verlas).
Termino como empecé: Abel, Carmen, Sergio: esto es solo el principio. Gracias por el trabajo. Una pena no haber ido a la sala a oír a los grupos, pero mi salud me lo impedía (gracias a ella he empezado a escribir esto a las siete de la mañana. Que Dio me asista).
Os saluda,
Alberto.

2 comentarios:

Sergio Moreno dijo...

La verdad es que estuvo genial, hacen falta más eventos como este, y no sólo en Madrid. Todas las charlas fueron muy interesantes y la cercanía de los autores hizo que más que una serie de presentaciones de libros fuese como una gran familia hablando de literatura y, por supuesto, de toda la serie de problemas a los que se enfrenta hoy día. Un saludo! P.d: Esta mañana has hecho honor al título de tu novela, jejeje.

Alberto González dijo...

Un amargo despertar, desde luego... Ahora ando delirando por casa.

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